¿Qué me ha pasado?. ¿Cómo he podido dejar que la empresa esté en esta situación?. ¿Quien falló?.

La forma de gobernar una empresa y su estructura financiera están íntimamente unidos: los propietarios deciden cuanto invertir ellos y que cantidad invertirán los externos.

Gestionar la economía y finanzas de la empresa puede resultar algo complejo para el empresario, ya sea en micropymes, startups o autónomos. La propiedad se plantea y decide su grado de apalancamiento financiero: cuanto dinero ponemos nosotros y cuanto ponen los externos, siendo conscientes que querrán influir en la toma de decisiones..

El día a día de un negocio nunca es igual; hay cambios constantes, decisiones que tomar y responsabilidades que asumir. Sin embargo, preguntas como las que indico a continuación podrían tener una respuesta efectiva si tu empresa se encuentra preparada:

¿Que funciones dejo en el Consejo, el la oficina familiar, en el comité de dirección,..?

¿Financio los proyectos con dinero propio o lo pido prestado?. ¿Bajo que esquema financiero?

¿Es viable ampliar mi actividad o incorporar nuevas líneas de negocio?. ¿Moriré de éxito por falta de financiación del circulante?

¿Podré asistir con mi propio stand a la feria más importante del sector?. ¿Podré suministrar todos los pedidos que conseguiremos?

¿Qué producto o servicio es más rentable? ¿Podría mejorar el margen bruto?. ¿Que líneas o productos debo abandonar y porqué?.

¿Cómo afectaría económicamente y qué provocaría realizar una campaña de marketing en el momento actual?

¿Sobre qué producto o servicio tengo que realizar más esfuerzos de venta?. ¿Que precio debo aplicar para posicionarlo en el segmento de mercado previsto?.

 

En el día a día, mejorar las finanzas de tu empresa se basaría en números: KPI ( Key Performance Indicators)
La base para optimizar las finanzas y prosperar está en obtener datos reales, fiables y accesibles en el momento oportuno para la correcta toma de decisiones respecto al futuro del negocio.

A continuación, dejo cinco recomendaciones que seguro os serán de utilidad para mejorar las finanzas en tu empresa:

1) Organizarse económica y financieramente.

Se trata de recopilar y estructurar aquellos datos financieros clave:

la información contable, fiscal y laboral extraída de tu gestoría
los contratos con Entidades financieras, de suministros (luz, teléfono/internet…),seguros, alquiler, así como extractos bancarios, documentos de ingresos y gastos y otros que por las características del negocio sean necesarios.
Este paso es uno de los más importantes. Si partimos de estos datos, tendremos una visión más clara de en qué situación nos encontramos. Eso nos permitirá realizar un plan de acción para mejorar las finanzas de nuestra empresa.

2) Realizar el análisis financiero de la situación real de la empresa.

Una información financiera ordenada, útil y fácil de interpretar reduce la incertidumbre en el ámbito económico a la hora de tomar decisiones.

Dos herramientas clave para conocer la viabilidad del negocio, su solvencia, rentabilidad y estado de liquidez son el Presupuesto anual, que consiste en una mirada hacia el futuro alineada con nuestros objetivos estratégicos
y el Informe económico-financiero, donde se resume periódicamente cuál es la situación económica real y actual de la empresa.

3) Rodearte de profesionales expertos en control de gestión empresarial. Es la figura que llamamos Controller. En plantilla o externo.

Delegar en el Controller las tareas de análisis financiero, planificación y control de las finanzas alivia la carga de trabajo administrativo.

La figura del Controller nos ayuda a entender los números de la empresa y a clarificar las ideas. Se anticipa a las posibles desviaciones económicas y establece medidas correctoras en caso necesario con la finalidad de alcanzar el éxito empresarial.

4) El cuarto punto se basa en programar un número de horas a la semana exclusivamente para evaluar la gestión económica y financiera de la empresa.

Deben destinarse, como mínimo, un par de horas a la semana a realizar las tareas propias del director financiero. Esto hará que se optimice la gestión y las finanzas en un corto periodo de tiempo.

Ahora bien, cuando la situación de la empresa no lo hace posible, es aconsejable buscar colaboradores externos que asesoren y ayuden al empresario a controlar su negocio.

5) Implantar metodologías de trabajo

Cuando una empresa tiene expectativas de evolución debe hacerlo de forma ordenada y eficaz.

Parte del cambio, en ocasiones, consiste en modificar las metodologías internas de trabajo. Hay que establecer prioridades, definir procedimientos que ayuden a reducir los riesgos en cada proyecto, agilizar y reforzar la estructura de la empresa.

Hoy en día, tenemos a nuestro alcance una gran cantidad de software gratuito o con planes asequibles que podemos utilizar en nuestra rutina. La clave radica en apostar por aquéllos que proporcionen el mejor rendimiento para la empresa.